40

P

ara hablar de la Tra-
dici贸n Pedag贸gica La-
sallista, necesitamos 
recurrir a las fuentes 
y nos daremos cuenta 

de que hace 338 a帽os, con su 
encuentro providencial con el 
Sr. Nyel en 1678, cuando decide 
velar por las escuelas para los 
pobres en la ciudad de Reims, en 
un principio solamente estaba al 
pendiente de ellas, pero pronto 
se dio cuenta de que era necesa-
rio instruir a los maestros, y fue 
as铆 que en 1680, La Salle lleva a 
su casa a los maestros y empie-
za a formarlos, tiempo despu茅s 
en 1682  La Salle, por propia ini-
ciativa se traslad贸 con todos los 
moradores a un par de casitas 
que alquil贸 en la Calle Nueva. 
Aquel d铆a nac铆a el Instituto de 
los Hermanos de las Escuelas 
Cristianas (FSC en lat铆n: Fratres 
Scholarum Christianarum), entre 
1684-1685, se deshace de todos 
sus bienes y deja todo en manos 
de la providencia divina.

Desde que San Juan Bautista De 
La Salle, decide hacerse cargo de 
las escuelas que sosten铆a, deci-
di贸 poner orden a los m茅todos 
de trabajo y a fijar el objetivo del 
Instituto, que fue inspirado en el 
Evangelio: Proporcionar educa-
ci贸n a los m谩s necesitados.

Fue el precursor de la ense帽anza 
simult谩nea, para lo cual escribi贸 

la Gu铆a de las Escuelas Cristia-
nas, que conten铆a los m茅todos 
y pr谩cticas pedag贸gicas, si bien 
no fue el creador, tuvo el tiempo 
para acumularlas como un ma-
nual. 

Las caracter铆sticas de la Pedago-
g铆a Lasallista, han perdurado a 
trav茅s del tiempo, adapt谩ndose 
a las necesidades de cada 茅poca, 
pero consevando su esencia.

As铆 podemos hablar del:

Silencio

Se deriva del principio de orga-
nizaci贸n de la clase, del cuidado 
por la disciplina y de la voluntad 
de eficacia en los grupos, el res-
peto por el trabajo de los otros 
impone el silencio de la lengua, 
pero tambi茅n el silencio de todo 
el cuerpo, mayormente en los 
desplazamientos, el dominio de 
s铆 y la atenci贸n permanente al 
cuerpo 鈥son una introducci贸n al 

para que 

la esCuela

marChe bien

Para quE la EscuEla marchE biEn

TRADICI脫N 

PEDAG脫GICA LASALLISTA