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camino fecundo para hacer 
retroceder la violencia que 
socaba las relaciones huma-
nas鈥 Debemos formar para 
la fraternidad. (H. Andr茅-Pie-
rre Gauthier).

鈥 La relectura de nuestro itine-

rario y el balance de nuestras 
capacidades pueden permi-
tir a cada uno formarse para 
un 鈥渟ervicio eficaz y frater-
no鈥, y no para una 鈥渃arrera鈥 
en beneficio 煤nicamente del 
propio ego o del propio clan. 
La tentaci贸n de utilizar para 
uno mismo el 鈥渟aber鈥 acecha 
tanto a los estudiantes como 
a los profesores. (H. Alain 
Houry).

鈥 La Salle dio primordial im-

portancia a la formaci贸n y 
desarrollo de los maestros, a 
la gesti贸n eficiente de la es-
cuela, y a la participaci贸n de 
los padres en la educaci贸n de 
sus hijos. No podemos olvi-
darnos de la formaci贸n para 
padres de familia (Carmelita 
Quegengco).

鈥 La formaci贸n para la misi贸n 

necesita privilegiar el desa-
rrollo de la sensibilidad para 
lo que hay de m谩s humano 
y promoverlo en nuestro en-
torno, especialmente junto a 
los m谩s vulnerables y heri-
dos. (H. Paulo Dulios).

鈥 La formaci贸n no basta por 

s铆 misma, requiere nece-
sariamente un proceso de 
acompa帽amiento. Todos ne-
cesitamos tomar conciencia 
de nuestra necesidad de ser 

acompa帽ados y de nuestra 
capacidad para acompa帽ar 
a otros porque la cultura del 
acompa帽amiento nos impli-
ca a todos. (H. Jes煤s Rubio).

Otro punto importante que hay 
que tomar en cuenta es el Cua-
derno MEL 51; 鈥淔ormaci贸n para 
la Misi贸n Lasaliana, un marco 
com煤n de referencia鈥. Como su 
nombre lo dice, la intenci贸n de 
dicho documento es orientar 
los programas formativos con 
la debida adaptaci贸n a los con-
textos locales. Este marco co-
m煤n de referencia surgi贸 como 
respuesta a las Asambleas In-
ternacionales de la Misi贸n de 
2006 y 2013 que han insistido 
en el deseo de contar con un 
documento que ofrezca 鈥渦na 
articulaci贸n de los elementos 
esenciales, b铆blicos, teol贸gicos, 
lasallistas y pedag贸gicos de la 
formaci贸n y el acompa帽amien-
to, con el fin de orientar los pro-
gramas de formaci贸n conjunta 
para los miembros de la Familia 
Lasallista鈥.

De este documento destaca-
mos los principios que orientan 
la formaci贸n para la Misi贸n, y 
que deben ser motivo de una 
reflexi贸n m谩s profunda en otro 
momento, a saber: 

1. La Formaci贸n es para la Mi-

si贸n.

2. La Formaci贸n es transfor-

madora.

3. La Formaci贸n promueve la 

asociaci贸n para la misi贸n.

4. La Formaci贸n da respuesta 

a necesidades locales y glo-
bales.

5. La Formaci贸n tiene su punto 

de partida en cada individuo.

6. La Formaci贸n es integrado-

ra.

7. La Formaci贸n se realiza en 

comunidad.

8. La Formaci贸n desarrolla 

una espiritualidad espec铆fi-
ca.

9. La Formaci贸n presenta el 

acontecimiento carism谩tico 
fundacional como fuente de 
inspiraci贸n y discernimiento.

10. La Formaci贸n es para toda 

la vida. 

A manera de conclusi贸n: El ins-
tituto surgi贸 gracias a la visi贸n 
de un hombre que crey贸 en 
la importancia de preparar a 
aquellos que atender铆an las es-
cuelas para 鈥渜ue siempre vayan 
bien鈥. Hoy en pleno siglo XXI de-
bemos seguir apostando por la 
formaci贸n para la Misi贸n.  A帽o 
con a帽o, un buen n煤mero de 
miembros de nuestra comuni-
dad distrital (no solo maestros) 
participan en los programas de 
formaci贸n distritales y/o loca-
les; es importantes que siga-
mos invirtiendo en la formaci贸n 
y que se sistematicen todos 
los esfuerzos en esta materia, 
pero sobre todo, que seamos 
conscientes de la necesidad de 
formaci贸n permanente para 
todos. 

鈥淨uienes compartimos la Mi-
si贸n Lasallista, aunque de 
diferentes formas, estamos 
siempre invitados a entrar en 
un proceso com煤n de forma-
ci贸n que nos ayude a descubrir 
el sentido profundo de nuestra 
vida y de nuestra vocaci贸n鈥 
(Cuaderno MEL 51, 4.1)

Juan Ren茅 P茅rez Yanes

Coordinaci贸n Central 

Para quE la EscuEla marchE biEn