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nar Su Obra, sabiendo que 脡l escribe 
derecho en renglones torcidos. Trato 
de ponerme en manos de Jes煤s y de-
jar que 脡l obre.

No digo que sea f谩cil, tiene sus 
complicaciones el estar aqu铆. Hay 
muuucho trabajo. Pero no son co-
sas imposibles, como no son aque-
llas a las que todos nos enfrenta-
mos cada d铆a. A煤n a pesar de no 
hablar 谩rabe, nos comunicamos 
con los ni帽os: un canto, una broma, 
un juego鈥 todos lo entienden. Aun-
que claro, tambi茅n estoy estudian-
do el idioma para poder entender y 
expresarme m谩s. 

Hay gente que me cuestiona so-
bre por qu茅 vine tan lejos si en mi 

pa铆s tambi茅n hay mucha pobreza 
y periferias (de hecho siendo sin-
cero, no he visto aqu铆 el grado de 
pobreza extrema que llegu茅 a ver 
en M茅xico). Creo que si todos nos 
pregunt谩ramos esto, muchos pa铆-
ses que hoy son cristianos a煤n se-
guir铆an sin conocer a Jes煤s. Alguien 
tiene que ir... pero tambi茅n alguien 
tiene que quedarse. Si entendemos 
que el cristiano es misionero desde 
su bautismo, nos queda claro que 
tanto el irse como el quedarse son 
igual de importantes. Si se act煤a en 
coherencia y sinceridad al llamado 
de Dios a servirlo de manera confia-
da y completa, no importa el lugar 
donde se trabaje, ni las dificultades 
o facilidades que se tengan鈥 lo im-
portante es caminar con Cristo. 

En lo personal, no he hecho m谩s que 
tratar de responder al llamado que 
he sentido desde hace mucho y ha 
ido evolucionando con los a帽os. Creo 
que de eso se trata: buscar cada d铆a 
ser fiel. Y Dios no nos llama a que 
todo nos salga bien, ni al 茅xito huma-
no, sino a responderle con confianza 
al amor misericordioso que nos tiene: 
鈥溌縌u茅 har铆a Jes煤s en mi lugar, hoy y 
aqu铆?鈥. 

Sinceramente me siento bendecido 
de estar en Medio Oriente: la cultura 
es profundamente religiosa, ya sea 
cristiana o musulmana, lo que faci-
lita el vivir y fortalecer la propia fe. 
Estar rodeado de ni帽os musulmanes 
y decirles que Dios los ama, pensan-
do hacia mis adentros en el Dios de 
Jes煤s que tambi茅n es su Padre aun-
que no lo sepan, me produce una 
gran alegr铆a, sobre todo por poder 
aportar algo a estos ni帽os en los que 
veo el rostro de Jes煤s, que han vivi-
do y huido de la guerra, y algunos en 
sus casas la siguen viviendo, ya sea 
por violencia expl铆cita, o por falta de 
atenci贸n y cari帽o. Nuestros alumnos 
vienen no porque aprendan mucho, 
sino porque se sienten queridos. No 
por nada, aunque entran a las 9:00 
am. a clases, desde las 7:00 ya est谩n 
jugando en nuestros patios y gritan-
do: 鈥溌ratelli, Fratelli!鈥.

El 鈥渕irar todo con los ojos de la fe鈥 
de nuestro Fundador sigue sien-
do vigente e ilumin谩ndonos aun 
cuando no estemos en persecu-
ci贸n religiosa o guerra, pero s铆 en 
una sociedad que hace lo posible 
por sacar a Dios de la ecuaci贸n, y 
que se burla de quienes quieren ser 
fieles y buscar la Trascendencia. El 
mismo Jes煤s nos dio ejemplo de 
que ir contracorriente no es f谩cil, 
pero vale la pena, o m谩s bien, vale 
la Vida. Bien lo dice el Evangelio: 
鈥淏ienaventurados ser谩n cuando 
los injurien, persigan y calumnien 
de cualquier modo por mi causa. 
Al茅grense y regoc铆jense, porque su 
recompensa ser谩 grande en el Cie-
lo鈥. 
Creo que habr铆a que preguntar-

juntos y Por asociaci贸n